Al Malevito lo conocí en una noche cultural. Había una multitud de gente, pero el Malevito brillaba con luz propia. Tiene largas extremidades y besos húmedos. El Malevito cuando baila, parece que flota, como si la música lo arrastrara. En la cama en cambio, parece un instrumento al cual el viento le arranca del fondo de su ser, sonidos sordos .
Este blog pretende ser un lugar desde donde mostrarle al mundo la belleza de la carne masculina uruguaya. Uruguayan meat for export!! A comer señores, la mesa está servida!!!
lunes, 15 de noviembre de 2010
Corredores
Salir a correr al Prado no sólo hace bien físicamente y mentalmente, hace bien visualmente. Entre el verdor del lugar es posible ver hermosos cuerpos desplazarse como llevados por el viento. los dejo con algunas imágenes para que disfruten.
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